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Teatro profano

La figura más representativa del teatro en catalán es Francesc Fontanella, un caso evidente de autor que quiere incorporar a su obra las corrientes dramáticas europeas, que conoce por sus viajes a Francia y Alemania. Su objetivo es renovar y actualizar el teatro culto en catalán, partiendo de la actividad juglaresca y del teatro humanístico en latín. Practica un teatro profano, pero con un cierto componente religioso. Sus dos obras teatrales más importantes son Tragicomèdia pastoral d’amor, firmesa i porfia, de 1640, y Lo desengany, escrita diez u once años más tarde. Ambas son concebidas para ser representadas en una casa particular de familia acaudalada.

Otro tipo de teatro que aparece en Barcelona durante la Guerra de los Segadores es el de propaganda bélica. Formalmente es más sencillo, pero es muy significativo a nivel político y social. Los dos ejemplos más destacados de este género son: La famosa comedia de la entrada del Marqués de los Vélez en Cataluña, rota de las tropas castellanas y asalto de Montjuich y el Entremés de los labradores y soldados castellanos con un baile al uso de Catalunya.

La famosa comèdia de la Gala està en son punt, escrita en Cataluña en 1630, es la primera comedia burlesca de la Península ibérica. Se trata de una obra anónima en verso, dividida en tres actos. La comedia burlesca es un subgénero dramático cuya finalidad es provocar la hilaridad mediante la parodia o la imitación, degradando y desmitificando temas, personajes, valores y situaciones típicas de la comedia nueva. Con el disparate, además, desaparece cualquier estructura lógica que puedan tener estas piezas, más breves que las comedias convencionales. Generalmente se representan el martes de Carnaval o el día de San Juan, cuando, según indica la tradición, se permite decir y hacer todo lo que está prohibido durante el resto del año.